La Pareja como Espejo y Sistema Ancestral

Por Francisco Restrepo Mesa



En definitiva la pareja es un lugar donde debemos mirarnos todo el tiempo.

Es la escuela ancestral de nuestros antepasados, seguramente, de allí viene mucha de nuestra información personal y relacional.

“La pareja como escuela de vida o crecimiento”, expresión que solía usar Suzy Stroke, terapeuta de parejas.

Sistémicamente, la pareja sigue siendo uno de los mejores lugares para crecer y aprender a relacionarse, a dar y recibir, a limar las asperezas y pretensiones del ego y a ser más honestos y conocernos mejor a nosotros mismos (Joan Garriga).

Desde que estaba niño me inquietaba por saber qué era eso de tener novia, estar juntos y compartir momentos en pareja.

Con el tiempo al llegar a la adolescencia empieza hacerse claro que tener novia era un gran reto para mí, me sentía tímido y no lograba relacionarme fácilmente con el femenino. Con mis padres el tema fue lejano y no se hablaba de lo que podía suceder en ese mundo complejo pero desafiante y maravilloso.

Mis relaciones en la medida que crecía con el femenino se hicieron más intensas e interesantes, siento que hice lo que pude con lo que sabía y conocía.

Aquí y ahora veo el proceso que he llevado y me doy cuenta de todos los sistemas relacionales de pareja que han influido y llegado a mí para enseñarme. El mundo de la pareja me sigue mostrando y haciendo espejo de mis oscuridades pero también de las fortalezas y potencialidades que hay en mí ser.

Ahora veo lo que nuestros ancestros pueden dejar en cada uno de nosotros, una infinidad de cargas inconclusas, de certezas y coherencias para relacionarnos con ese otro que queremos o amamos.

La pareja como sistema de encuentro y prolongación de la existencia humana, nos enseña a mirar a nuestros padres, abuelos, bisabuelos y líneas anteriores a nosotros con amor, con humildad y reconciliación. Porque ellos fueron nuestra primera pareja donde hemos visto lo que nos gusta y no nos gusta de ese otro llamado compañero(a) novio(a), esposo(a) o pareja.

Las constelaciones familiares nos permiten como estrategia explorar como la vida de nuestros anteriores han sido influyentes en nuestros propios miedos, talentos, traumas y otros aspectos que aparecen en el alma sistémico de la familia y por ende en la pareja.

Seguramente, muchos seres humanos les cuestan conformar pareja porque no comprenden las diferentes dinámicas familiares que vienen interfiriendo para tomar decisiones asertivas y nutritivas para la existencia.

Por todo lo anterior, Gracias a estas uniones sistémicas de convivencia, de apego y desapego.

Gracias a las exparejas por todas sus enseñanzas y aprendizajes, por darnos un lugar, por habernos movido de la zona de confort y brindado oportunidades para crecer.

Gracias a la pareja por estar y seguir estando.

Gracias a esa historia somos algo o mucho del hoy.

207 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo