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Las relaciones de pareja, una oportunidad para sanar la relación con nuestros padres.

Por Laura Coy Molina. Psicóloga. Miembro de RELACOF



Cuando finaliza una relación de pareja, la pregunta más frecuente y creo que que más cuesta responder es ¿por qué terminó? o ¿porque tuvo que ser así? Primero que todo, creo que la pregunta ¿porque? nunca va a tener una respuesta satisfactoria en nuestra vida, y desde hace un tiempo en cada situación intentó reemplazarla por ¿para qué? Pues esta pregunta me hace reconocer los aprendizajes y hacerme cargo de lo que yo necesito resolver.


Cada relación que establecemos a lo largo de nuestra vida, es una oportunidad para sanar la relación con nuestros padres, pues las heridas y los vacíos de nuestra infancia por lo general se manifiestan en dichas relaciones.


¿Te has preguntado alguna vez cuál es tu miedo más profundo en cuanto a la pareja? Muchas veces es el abandono, el rechazo, el sentir que no eres suficiente y más allá que culparte a ti mismo sería importante tomar consciencia de dónde viene esa herida o ese temor ¿Que paso en el vínculo con tus padres que te llevó a tener ese profundo miedo?


Se dice que las circunstancias que nos afectan y en las cuales no tenemos los recursos para responder adecuadamente son llamados traumas y esas circunstancias pueden marcarnos a lo largo de nuestras vidas en la forma de relacionarnos con el mundo. Que importante es entonces mirar al pasado y reconocer aquellos patrones reiterativos en las relaciones, pues solo así podremos aprender a vincularnos de una manera más sana.


Muchas veces en nuestra pareja ponemos exigencias y necesidades que no son para ellas; y eso indudablemente genera conflictos, sumado a eso la otra persona también tiene su historia la cual muy posiblemente se refleja en nosotros y es ahí donde se podría decir que nuestras relaciones presentes son el fruto de nuestros vínculos primarios. Tomar consciencia de nuestros patrones de relación es fundamental, porque es allí donde podemos darnos cuenta de la forma en que la nos vinculamos con nuestra pareja, y que le estamos pidiendo o exigiendo


Es por eso que nuestra pareja es nuestro mejor espejo, pues nos lleva a tomar consciencia de nuestra propia historia para dejar de pedir, de exigir, y hacernos cargo de nuestras heridas y de nuestras necesidades. Aunque pueda sonar un poco fuerte, ya el pasado no va a cambiar, nuestros padres no van a hacer las cosas diferentes, lo que sí puede cambiar es la percepción que tenemos de lo que sucede, y es allí donde está la verdadera sanación. Cuando nos damos cuenta de lo que sucedió y decidimos darle un nuevo sentido, pues así nos responsabilizamos de lo que está en nuestras manos para dejar de buscar en otro lado aquello que ya nos fue dado (la vida con todo lo que ha traído, pues es es lo que nos ha llevado a ser lo que somos)


Dejar de juzgar a nuestros padres, tomar lo que nos dieron sin reclamar lo que no fue, y sin esperar más, nos lleva a darnos a nosotros mismos aquello que deseamos y a dejar de exigir a nuestra pareja lo que no puede darnos. Asi como todo en la pareja esto es un trabajo de los dos, en donde cada uno mira su historia y se hace cargo para poder seguir caminando juntos, y cuando no se pueda, tener el valor de decir adiós, pues recordemos que el amor solo no basta y si para dar orden a nuestra vida necesitamos decir adiós, creería que es el mayor acto de amor propio que podemos hacer por nosotros mismos y por el otro.




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