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Volver al Útero

Por Laura Coy Molina, psicóloga, miembro de RELACOF



El día de hoy quiero compartirte una reflexión muy personal, que ha surgido a partir de las experiencias que he estado transitando durante las últimas semanas, las cuales han sido muy significativas para mi, pues me han iluminado y deseo que a ti también te inspiren para continuar en el camino de expandir tu consciencia.


Debo confesar que llevaba varios días pensando el tema para escribir, y era otro el tema que resonaba en mi interior, pero mi cuerpo comenzó a hablarme. Decidí escucharlo y esto es lo que ha surgido:


“Y sin pensarlo, ella se vio envuelta en un cansancio extremo, su cuerpo estaba falto de energía, le costaba abrir los ojos en la mañana y ponerse en pie, a pesar de eso sacaba fuerzas de su interior para cumplir con todas obligaciones, se ocupaba de cumplir así su cuerpo le pidiera otra cosa.


Llevaba varios días cuidando de sus hermosos gaticos que habían sido castrados y desde el momento en que los recibió después de la cirugía sintió que sola no podía hacerlo, su nivel de angustia y de estrés se veía reflejado en su cuerpo, el dolor de espalda era insoportable y sentía que la cabeza le iba a estallar, las náuseas y el dolor abdominal eran otras de las sensaciones que experimentaba al ver a sus gaticos y no saber qué hacer para que estuvieran bien, con lagrimas en sus ojos decidió pedirle ayuda a su madre, y al recibir un si de ella sintió un gran alivio en su corazón, pues sentía que con su ayuda todo sería más fácil.


Y de repente se encontró de nuevo conviviendo con su madre, con quien no vivía desde hacía mucho tiempo, ahora en su propio espacio, un espacio que se sentía pequeño cuando eran las dos. Ambas cada día se ocupaban de las labores del hogar, de atender a los gaticos, a pesar de la ayuda ella se sentía cansada, dormía poco, estaba en estado de alerta constante y sentía que poco a poco iba perdiendo las fuerzas para continuar.


Empezó a cuestionarse sobre su cansancio ¿Que le pasa a mi cuerpo? ¿Por qué se siente tan cansado? había razones válidas para todo ese cansancio, pero sentía que había algo más. Reflexionando sobre esto, se dio cuenta que había dejado su cuerpo estático, no por el hecho de cuidar de sus gaticos, sino por el hecho de que su madre estaba ahí, con ella, en ese lugar que sentía pequeño y estrecho no por el espacio sino porque junto a su madre no era capaz de ser ella misma.


Al darse cuenta de esto comprendió que estaba limitando su propio movimiento, aquel que era libre y espontáneo por miedo a los juicios, las críticas o el rechazo de su madre; y que su cuerpo no dudaba en hacérselo saber. Entonces recordó que lo único que necesitaba para soltar el cansancio y el peso que sentía era volver al movimiento, a la danza, la respiración, a la conciencia de sí misma, y que podía hacerlo sin miedo; ya no necesitaba buscar la aprobación de su madre, pues a pesar de los diferentes que eran ella siempre estaba ahí, con toda su grandeza de la cual se podía nutrir para tomar la fuerza y cuidar de aquellos seres que ahora dependían de ella”



En esta pequeña historia podemos ver que muchas veces nos enfrentamos a situaciones en las que somos incapaces de movernos, pues nos sentimos estrechos en nuestro propio espacio, nos limitamos por las percepciones que los otros puedan tener de nosotros, y volvemos a ese amor pequeño que nos lleva a comportarnos de cierta manera para agradar a los demás; que en realidad es ese deseo de sentirnos amados por nuestros padres y que en ocasiones nos impide ser en libertad.


Para ser en libertad, para movernos espontáneamente y para conectar con la grandeza de la vida se hace necesario volver al útero, volver a mamá y sentir la amplitud del amor nutricio. Volver al útero no es una regresión, es un recuerdo de la vastedad, de la amplitud, de la completud, de la totalidad en la que podemos ser. Esto lo que nos permite salir del útero, tomar todo lo que nos ha sido dado, tomar la fuerza de la vida para seguir moviéndonos con amplitud y a nuestro propio ritmo.




Laura Coy Molina

Doctora Alegría






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